Y llega un momento en el que te replanteas tu existencia. ¿Por qué estamos aquí? ¿Qué se supone que tenemos que hacer?
Y en uno de esos momentos, lo ves claro: Estamos aquí, y aunque no sepamos de dónde venimos, o a dónde vamos, lucharemos por lo que queremos. Significa esfuerzo, algo de insomnio y mucho trabajo en equipo. Sólo los tipos listos como tú pueden llegar a esta conclusión antes de los 50 años, joder, aprovéchate. Eres joven. Tienes ideas. Si no te matan o te meten en la cárcel, puedes llegar a ser alguien importante. Claro que va a ser duro, los comienzos siempre lo son, el caso es acostumbrarse. Pero chico, yo realmente creo en tí. Piénsatelo bien, juega tus cartas con cabeza y acaba con ellos. Por ti, por mi y por ellos
14 noviembre 2011
"Veo
mucho potencial, pero está desperdiciado. Toda una generación trabajando en
gasolineras, sirviendo mesas, o siendo esclavos oficinistas. La publicidad nos
hace desear coches y ropas, tenemos empleos que odiamos para comprar mierda que
no necesitamos. Somos los hijos malditos de la historia, desarraigados y sin
objetivos, no hemos sufrido una gran guerra, ni una depresión. Nuestra guerra
es la guerra espiritual, nuestra gran depresión es nuestra vida. Crecimos con
la televisión que nos hizo creer que algún día seríamos millonarios, dioses del
cine, o estrellas del rock. Pero no lo seremos, y poco a poco lo entendemos, lo
que hace que estemos muy cabreados".
13 noviembre 2011
Verás, siempre llevo cuanto necesito: aire en mis pulmones y unas cuantas hojas de papel en blanco. Me encanta despertarme por la mañana sin saber qué me deparará el futuro, a quién conoceré o dónde me llevará la vida. Creo firmemente que la vida es un regalo y no pienso desperdiciarla. Nunca se sabe qué cartas repartirá la próxima vez; aprendes a aceptarla tal como viene, así, cada día cuenta
Para romper un poco con la dinámica, he aquí uno de mis trabajos de Lengua.
El lugar de donde vienes, el lugar a donde vas.
Me desperté al oír un pitido agudo, incesante, y al intentar abrir los ojos e incorporarme sobre el camastro en el que me hallaba tumbada, una oleada de dolor me recorrió todo el cuerpo, como una descarga, e hizo que me volviera a recostar.
Al no poder moverme, me dediqué a inspeccionar la habitación en la que me encontraba. Era amplia, no excesivamente grande, pero, al ser mi camastro el único mueble de la estancia, lo parecía mucho más. Intenté buscar con la mirada el lugar de donde provenía aquel pitido tan molesto, mas no conseguí encontrarlo.
Justo en el momento en el que me percaté de que no había puertas o ventanas en la habitación para poder entrar o salir de ella, una de las paredes se movió, dejando a la vista un pasillo largo y bien iluminado, por el que pude ver aproximarse una figura vestida completamente de azul. Me revolví bajo las sábanas.
Cuando la figura alcanzó el “umbral” de mi puerta improvisada, pude apreciar que se trataba de un chico poco mayor que yo, probablemente de diecisiete o dieciocho años.
Me observó muy detenidamente, y cuando pensaba que no iba a aguantarle la mirada mucho tiempo más, dio dos pasos en mi dirección. Mi reacción no fue otra que revolverme en mi camastro. El chico lo notó y dejó de avanzar en mi dirección, a cambio de ello, hizo una profunda reverencia y se dispuso a hablar:
- Habéis sido elegida, Nora Bianco. Por eso estáis aquí. Él os ha elegido y debéis acudir a su llamada
- ¿Que me ha elegido?- dije. ¿Quién? ¿Para qué? ¿Dónde estoy?
- No hay tiempo para preguntas. Venga conmigo, todo está a punto de comenzar y él la necesita.
De repente noté como algo me empujaba a ir con aquel chico tan extraño, por lo que me levanté del camastro y le seguí por el pasillo que llegaba a mi habitación.
Todo esto era muy extraño. Estaba siguiendo a un chico que no conocía de nada por un lugar que no conocía tampoco y hacia alguien que supuestamente me había elegido pero no sabía ni por qué ni para qué.
Definitivamente me había vuelo loca.
Todo aquello me daba muy mala espina, de verdad, pero no veía otra forma mejor de resolver mi situación actual de “perdida en un sitio hostil, con gente que me quiere para algo” y convertirla en “no se donde estoy, pero por lo menos se lo que quieren de mi”
Y así, pensando, llegamos donde iba a comenzar todo.
Entramos en la sala y, sinceramente, no me había dado más mala espina absolutamente nada en toda mi vida. Miré a mi alrededor y me di cuenta de que el chico que me acompañaba había desaparecido. <>
Una voz masculina y potente interrumpió mis pensamientos, un grito como un desgarro. Sentí una presencia detrás de mí, lo que me hizo girarme en redondo
**
- Ya no me acuerdo de nada más, doctor. He repetido la misma historia unas cien veces en el tiempo que llevo aquí
- Lo se, Nora. Ya sabes que necesito todos y cada uno de los detalles para seguir con las investigaciones…
- ¿Cuándo voy a poder volver, doctor? Llevo más de seis meses fuera de casa…
- ¿No pretenderás salir ahí y que te vuelvan a coger, no?
- No, pero…
- ¡No hay peros que valgan! Y ahora, vuelve a la cabina.
Sí, estoy internada, o más bien escondida. No se que pasó aquella noche, llevo seis meses intentando recordarlo… A veces sigo sintiendo esa presencia, solo cuando estoy sola. Aquel grito gutural llena mis pesadillas cada noche, y presiento que lo peor está aun por llegar. Llamadme loca, pero lo estoy esperando. Mejor dicho, le estoy esperando. Y se que cuando decida aparecer y llevarme consigo, todo esto habrá acabado y descubriré qué es lo que quiere, y quién era aquel tipo vestido de azul.
II
Siempre.Según el diccionario: En todo tiempo o en cualquier tiempo y ocasion. En todo caso o cuando menos. Eternamente.
A veces asusta mirar al futuro, creer que hay algo que vayas a tener para 'siempre'; pero asusta más saber que tienes algo y que no lo vayas a tener todo el tiempo que desearías, un 'siempre' en muchos de esos casos.
Por eso me gusta esto, me gusta lo que siento, me gustas tú, me gusta que haya un nosotros que, a simple vista, parezca eterno.
Que, aunque no lo diga, no me imagino un 'siempre' sin tí, sin tus tonterías a las 7 de la mañana con las que da gusto despertarse, todas esas horas al teléfono sin decir nada, pero diciéndolo todo al mismo tiempo...
Es gratificante, sentir que has encontrado algo que llevas toda una vida buscando, ¿no? Así es como me siento ahora, mejor dicho, así es como me haces sentir. Y te lo agradezco, te lo agradeceré eternamente, quizá para siempre, porque muy mal tienen que salir las cosas para que me olvide de tí, de lo que hemos vivido y de lo que nos queda por vivir. Porque esto, amigo mío, es el comienzo de algo grande. Un viaje más, donde solo hay billete de ida, y esta vez va en serio. Piénsalo bien porque si subes al tren, nunca más te dejaré ir.
Que un siempre es un siempre, y por mucho tiempo que pase, lo seguirá siendo. Lo juro. Hasta que mi corazón deje de latir.
Atentamente, tu otra mitad.
"Estupendo,chico."
Tiene gracia. Solo tienes que decir algo que no se entienda para que todos hagan prácticamente lo que quieres que hagan.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)